Era viernes 2 de septiembre de 2016 y mis perspectivas frente al futuro de nuestro país, aún no eran claras, pues escuchaba varios susurros en la calle, en la universidad y en las tiendas, donde muchos decían sí y otros no cuando se refieren al  tema de la paz, algunos con argumentos y otros simplemente irrespetando la opinión de los demás                                        

Mientras que caminaba desde mi universidad por la Avenida Caracas hacia el norte, iba imaginándome ¿Qué pasaría si el país siguiera viviendo en la guerra?, y sin ser algo consiente o meditado, se me vino a la mente, una frase que escuché en un capítulo de uno de mis programas favoritos y el cual veo desde que era una niña, Los Simpson, “¿Alguien quiere pensar en los niños?”.   
 
Sí, lo niños, siempre he escuchado decir que la infancia es el futuro del país, pero algunas personas no lo piensan, y no se necesita ser padres para preocuparse por aquellas criaturas que con su dulzura y ternura alumbran y engalanan cada lugar y momento de nuestras vidas. 

Mi reloj marcaba las 1:00 de la tarde. Así que después de casi media hora de caminar, he llegado a aquel sitio que buscaba, la Fundación Jaime Manzur,  que me dio la sensación de ser un espacio mágico, un lugar lleno de historias, con una mística que se vive desde que cruzas la puerta y la habré Sandra Duarte, empleada de allí.

 
                                             

Para los que se preguntan ¿quién es Jaime Manzur?, pues deben saber que nació en África, Guinea Española, pero es colombiano de crianza, actor y director, un artista íntegro que el día 27 de agosto del año 1980 creó la Fundación donde se encuentra el teatro de marionetas más famoso en la ciudad de Bogotá.       

Cuando llego al pasillo principal de la fundación, me encuentro con una mujer de aproximadamente 60 años de edad la cual saludo, ella es María Eugenia Hoyos, desde 1981, está en el lugar, y sin más ni menos, empieza a contarme la historia del lugar. Es allí cuando nace una esperanza en mí.

Me cuenta que el énfasis que ha manejado el maestro Manzur en la fundación por más de 3 décadas es la niñez, pues él sabe que tanta violencia y conflicto, que se vive en Colombia hacen que se pierda la cultura y la educación que es necesaria para los niños y niñas del país.                                          

Poco a poco mi mente se va abriendo a un mejor panorama, pues iba a buscar una respuesta a un trabajo de la universidad y empecé a ver un poco de esperanza para la horrible realidad de mi país. Y con este trabajo cultural y artístico del maestro Manzur, sé que en Colombia la niñez tiene una esperanza de vivir en completa paz.