El regreso de los ‘diablos rojos’ a la primera división del fútbol colombiano, se dio en febrero ante  Rionegro Águilas. El técnico, era el mismo que le devolvió el puesto de honor a la mechita: Hernán Torres. Los partidos seguían, los resultados se daban y otros no, pero lo que sabían los jugadores, el cuerpo técnico y los directivos, es que la tabla del descenso estaba ahí respirando en la nuca y sin muchas ganas de irse de ahí.

Durante el primer semestre, se perdieron puntos valiosos: contra Jaguares de local, contra Alianza Petrolera de visitante, contra Águilas en el Pascual… pero ya se llegaba el final del primer semestre, y América sorpresivamente ocupada el séptimo puesto, que le daba el privilegio de jugar los llamados ‘playoffs’. En el 2011 (año del fatídico descenso), América había jugado una llave de esas, contra Once Caldas, quien posteriormente sería subcampeón.

El camino de los cuartos nos puso contra Deportivo Pasto. En la fase regular, se le había ganado 1-0 con gol de Cristian Martínez Borja. Pero en estas llaves, era el todo por el todo. El partido en Cali quedó 0-0. Partido aburrido, donde América esa vez no generó ideas. Todo se definía en la capital nariñense. Se llegaba el partido ante el conjunto pastuso en el Estadio Libertad. Partido bien jugado por parte de ambos, en el que, con un gol de Juan Camilo ‘Cucho’ Hernández, el equipo “escarlata” pasaba a semifinales.

Ya instalados en las semifinales, al conjunto rojo de la ciudad de Cali, le correspondía jugar contra el rival de patio, Deportivo Cali. El primer partido fue en el Pascual, donde tanto rojos como verdes jugaron un partido con mucha intensidad, pero que finalmente quedó en tablas. La vuelta se jugó en Palmaseca, casa del Deportivo Cali. Allá, el rojo cayó 2-0 y con eso, el cuadro verdiblanco disputaría la final contra Atlético Nacional, la cual finalmente perdería.

Llega el segundo semestre. Un semestre definitivo en el que se jugaría la permanencia. Aunque se jugó más que eso. Hernán Torres continuaría como timonel de los diablos. Pero los resultados adversos que se generarían a lo largo de las fechas, provocarían su salida del equipo rojo. Fue contra Envigado, una derrota 2-1, la que hizo que el técnico tolimense renunciara al América, dejándolo comprometido casi con el descenso.

 

A su reemplazo, llegó Jorge Da Silva, más conocido como el ‘Polilla’. El exfutbolista uruguayo, quien jugó para el América entre 1989 y 1994 y con quien ganó dos títulos (en 1990 y 1992), tomaría las riendas del equipo desde la fecha 11 hasta el final del semestre. Inició su senda de triunfos como local ante Huila, luego seguiría un triunfo agónico ante Cortuluá, la victoria ante el Medellín y un resultado positivo ante Bucaramanga.

Con 31 puntos, salvados del descenso y clasificados a la Copa Sudamericana, América volvería a encarar los playoffs. En el sorteo, le tocó ante Junior: el equipo del semestre. El partido de ida se disputó en Cali y quedó en tablas. La vuelta en Barranquilla sería muy emocionante. Cuando se suponía que el equipo ‘tiburón’ ya aseguraba su puesto en semifinales, un cabezazo de Eder Castañeda empataba el partido (y la serie) y el paso a la otra ronda se definía por penales.

William Arboleda (jugador muy criticado por la hinchada, por su rendimiento), Eder Castañeda, Carlos Lizarazo y Cristian Martínez Borja anotaron los penales, más dos atajadas de Carlos Bejarano, hacían que América esté nuevamente en semifinales, y así eliminando al favorito no solo a pasar a semifinales, sino al título.

Millonarios, el rival en semifinales. La llave se inició jugando el día de velitas en la capital vallecaucana. El conjunto azul golpeó primero, ganando 1-2 y poniendo medio pie en la final. Ya en la capital del país, América jugando a darlo vuelta, a tratar de remontar, puso en desespero a los hinchas azules con sus llegadas peligrosas al arco de Vikonis. Y así fue en casi todo el partido, hasta que finalmente, el árbitro pitó el final del partido. América cayó con las botas puestas, poniendo en apuros a Millos, pero desafortunadamente no le alcanzó para llegar a la final.

El 2018 se acerca. América vuelve a un torneo internacional luego de nueve años, más exactamente a la Copa Sudamericana. Tulio Gómez, presidente del América, debe pensar muy bien y analizar de manera meticulosa, a los jugadores que vaya a traer para reforzar la plantilla. Debe tomar como lección lo que ocurrió este año, donde varios de los refuerzos no sirvieron y no tuvieron un rendimiento esperado. Ya en el plano sudamericano, la competencia es distinta, y para afrontar no solo la liga, sino la sudamericana, debe reforzar muy bien el equipo, y hacer que jugadores que no obtuvieron el nivel con el equipo, le digan adiós y sigan su carrera en otro equipo. Hay que moverse y hay que empezar desde ya.