Cultuta de Locos

¿Hay esperanza en un país donde el reggaetón, los programas de televisión y la falta de educación abundan por exageración?

La cultura en Colombia se ha transformado con el paso del tiempo, pues ha tenido que acoplarse a la evolución del pensamiento de los individuos y de las cosas, además ha tenido que instalarse dentro de la actualidad tecnológica que ha sido su gran reto, pues a pesar de que ésta es una de las grandes banderas de la cultura nacional, no ha dejado atrás sus raíces, al contrario, ha sacado provecho de los medios actuales, que han servido de complemento para fortalecer los diferentes géneros culturales, para que el público se pueda crear mejores conocimientos y hacer de su entretenimiento una oportunidad para el mejoramiento de la sociedad.

En Colombia tenemos grandes representantes y artistas que han hecho de la cultura, una fórmula agradable para construir un mejor país, donde se muestran las raíces, las historias de los diferentes pueblos del país, que llenan de orgullo, pues son realizadas por directores que ven en esta ideas, una forma de dar a conocer una nación diferente, y en este caso no me refiero al Paseo 1, 2 y 3, o Una al año no hace daño 1 y 2 o las tantas “obras de arte” que realiza Dago García, para disque entretener al pueblo, que en vez de crear un pensamiento crítico, queda hundido en una mediocridad que no ayuda a progresar a la sociedad.

Pero no todo son nubarrones negros, en mi opinión el sol brilla gracias a las verdaderas obras culturales como las realizadas por Ciro Guerra, en este caso con el Abrazo de la serpiente en la que se muestra un panorama ideal,

 

para creer en que los colombianos pueden rescatar sus raíces ancestrales y complementarlas para demostrar que por medio de  verdaderas producciones de cine, se pueda aportar realmente algo a la patria querida. 

Por mucho tiempo la música ha sobresalido y ha sido un aspecto fundamental para la creación de conocimientos, ideas y aportes que ayudan a frenar los índices de falta de educación y de cultura, es por eso que no se debe dejar desconocer a aquellos artistas, cantantes y compositores que dejan en alto el nombre del país, con el folclor tradicional de las diferentes regiones, que con sus instrumentos típicos nos dan el privilegio de recordar que en Colombia no se vive en un “perro intenso”, en el que estos disque ídolos.

Es entonces el momento de recordar a aquellos artistas que con su música perteneciente a una cultura baja, hacen de esta tierra algo mejor que eso de estar viviendo en una cultura media donde la moda abunda y no aporta.                                                                                          

Es por lo ya antes expresado que veo esperanza, sí esa esperanza que por medio de las ideas y acciones de los diferentes personajes del mundo cultural y de las personas que asisten a los diferentes eventos, se pueda seguir llevando de la mejor manera las raíces de nuestra educación cultural.