Cerrar el Darién entre Colombia y Panamá, la promesa del presidente electo.

Cerrar el Darién entre Colombia y Panamá, la promesa del presidente electo.

El presidente electo de Panamá, José Raúl Mulino, ha generado controversia al anunciar su intención de cerrar la frontera entre Colombia y Panamá en la región del Darién. Esta medida ha sido presentada como una forma de combatir el tráfico de drogas y el crimen organizado que atraviesa la región, pero ha generado preocupación por sus posibles implicaciones humanitarias y económicas.

El Darién, una selva tropical densa y remota que marca la frontera entre Colombia y Panamá, ha sido durante mucho tiempo una ruta utilizada por traficantes de drogas, contrabandistas y grupos armados ilegales. El cierre de esta frontera se presenta como una medida para combatir estas actividades ilícitas y mejorar la seguridad en la región.

Sin embargo, el cierre de la frontera también podría tener consecuencias humanitarias significativas. La región del Darién es conocida por ser un punto de cruce para migrantes que buscan llegar a América del Norte desde América del Sur. El cierre de la frontera podría dejar a muchos de estos migrantes atrapados en condiciones precarias en la selva, sin acceso a alimentos, agua ni atención médica adecuada.

Además, el cierre de la frontera podría tener un impacto económico negativo en la región. El Darién es una zona estratégica para el comercio entre Colombia y Panamá, y su cierre podría dificultar el transporte de mercancías entre los dos países, lo que podría afectar a las empresas que dependen de este comercio.

En resumen, si bien el cierre del Darién entre Colombia y Panamá puede tener beneficios en términos de seguridad, también plantea serias preocupaciones en términos humanitarios y económicos. Es importante que cualquier medida que se tome para abordar los problemas en la región se haga de manera cuidadosa y considerando todas las implicaciones.