En el año 2020 el Washington post en uno de sus titulares decía: ¿Cómo es posible que 42% de los estadounidenses aún apoyen al peor presidente de su historia? Refiriéndose por supuesto en su momento al presidente de los Estados Unidos Donald Trump, y es que en ese año se estaba definiendo su segundo mandato, el cual fue arrebatado por el entonces candidato Joe Baiden.
Aunque varios medios fueron críticos del presidente Trump, fue el Washington Post, el que puso el dedo en la llaga; Con una tradición de apoyo a los candidatos que en su opinión debían ser presidentes, al candidato presidente Trump se le criticó fuertemente sus desaciertos en la presidencia, lo que costó un bajón en las encuestas.
Al volver Trump al escenario electoral y aparecer en campaña presidencial para el 2024, demandó al Washington post y a CBS por el apoyo que le daban a la Candidata demócrata Harris, una demanda inusual en esta democracia que siempre a estado abierta a la opinión política de los medios y del pueblo en general, por supuesto, dicha demanda no prosperó pero daba una idea de lo que vendría después.
Presuntamente en una movida estratégica y después de ganar las elecciones, uno de sus aliados millonarios, Jeff Bezos, compro el Washington post e inmediatamente cambio el personal de pensamiento crítico, a los pocos días de esa compra, el periódico dio un giro de 180 grados destacando las bondades de la nueva presidencia.
Meses después, el Presidente del país de la libre expresión, aparentemente fue sacando de la casa blanca a los periodistas, que a su parecer, lo criticaban mucho; periodistas que en algunos casos llevaban cubriendo la casa blanca por mas de 5 períodos presidenciales.
Luego de mancillar la primera enmienda de derecho fundamental en la Casa Blanca, se creía que todo terminaría ahí, pero continuó el ataque al New York Times con una demanda de 15 millones de dólares por difamación aparentemente sin argumentos, y se desestimó también contra CNN, y en general, al parecer contra cualquier persona o medio que criticara su administración
Pero, aún queda más. En otra aparente estrategia de compra y venta de medios, logró que Paramount le cancelara el contrato al presentador de uno de los night shows mas vistos en el país, el de Stephen Colvert, (termina en Mayo 2026) abiertamente crítico del Presidente Trump, la reacción de la sociedad fue de rechazo a los ejecutivos que se excusaban por falta de audiencia, argumento muy pobre, ya que este programa siempre estaba entre los primeros del ranking nacional prueba de esto es el premio Emmy que gano Colvert en este mismo año.
El caso mas reciente, es el de Jimmy Kimell, otra súper estrella de los night shows, esta vez desde los Ángeles; CBS tomó la decisión de cancelar el show por uno de los monólogos donde hacia comentarios sarcásticos de cómo la derecha estadounidense aprovechaba la muerte de Charlie Kirk, aunque el motivo de su despido fue en Septiembre 15, el Presidente ya tenia claro que terminarían con su programa.
“Me encanta que despidieran a Colvert” escribió Trump en Truth Social “Su talento era incluso menor que sus índices de audiencia. He oído que Jimmy Kimmel es el siguiente. (Julio 18/25)
Aunque estos hechos parecen cuentos de farándula y anecdóticos, realmente es un golpe duro contra una sociedad y un país que se enorgullece de ser el de mayor libertad en el mundo, es un golpe a una constitución que parecía indestructible a prueba de cualquier ideología, esto podría determinarse como una alarma a las minorías que se sentían en un ambiente seguro.
Esperemos que los medios de comunicación, no bajen la guardia y sigan con valentía informando la realidad sin adornos en una sociedad que parece que cada vez esta más desconectada de su entorno.
