Cómo cuidar la piel para afrontar saludablemente el fenómeno de El Niño

El fenómeno de El Niño suele traer temperaturas más altas, mayor radiación solar y un ambiente más seco, condiciones que pueden afectar la piel si no se toman precauciones. Por eso, cuidar la hidratación, la protección solar y los hábitos diarios es clave para evitar resequedad, irritaciones y quemaduras.

La primera medida es mantener la piel bien hidratada. Durante épocas de calor intenso, la piel pierde agua con mayor facilidad, así que conviene usar cremas humectantes después del baño, preferiblemente suaves, sin fragancias y aptas para el tipo de piel de cada persona.

También es fundamental reforzar la protección solar. Los expertos recomiendan usar bloqueador de amplio espectro, aplicarlo todos los días y reaplicarlo si hay exposición prolongada al sol, especialmente entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m., cuando la radiación suele ser más fuerte.

Otra recomendación importante es evitar duchas muy calientes, porque resecan la piel todavía más. Lo ideal es bañarse con agua tibia, usar jabones suaves y secar la piel con toques ligeros, sin frotar demasiado, para no debilitar la barrera cutánea.

La ropa también ayuda mucho. En días de calor intenso conviene usar prendas ligeras, de colores claros y de materiales transpirables como algodón, además de sombreros, gafas y buscar sombra cuando se esté en exteriores.

En niños y adultos mayores, estos cuidados deben ser aún más estrictos, porque su piel suele ser más sensible a la deshidratación y a la exposición solar. Si aparecen enrojecimiento persistente, descamación, picazón intensa o quemaduras frecuentes, es recomendable consultar a un profesional de la salud.

En resumen, afrontar saludablemente el fenómeno de El Niño depende de proteger la piel todos los días con hidratación, bloqueador, ropa adecuada y hábitos simples. Son medidas básicas, pero muy efectivas para prevenir daños y mantener la piel sana durante los periodos de calor extremo.