Maridaje y Pasión: Dos pasiones, un mismo nombre.

Uno de los conceptos más extendidos en el mundo del vino y la gastronomía es el de Maridaje.

Maridage, palabra en francés que significa matrimonio y de la que se deriva otra, que engloba un concepto totalmente nuevo y diferente: el Maridaje… Dos pasiones, un mismo nombre. Si bien la armonía y el contraste son dos métodos para hacer más efectivo y llevadero el matrimonio, perdón… el maridaje, voy a contarles algunos secretos que me han servido para lograr buenos resultados:

Es esa sutil voz interior que te dice qué resultará bien o mal, que funciona cerrando tus ojos y permitiendo al indomable corazón y a tus papilas gustativas que decidan por ti. El instinto, si es que lo escuchas realmente no te de defraudara.

Más claro: si con un trozo de lomo al trapo, aromático, jugoso y con un corazón rosado, no puedes pensar en otra cosa que no sea en una copa de un corpulento vino tinto, con notas de brillantes frutos negros, entonces tómalo, porque solo este, podrá suavizar la textura fibrosa de su acompañante.

Igual que en el amor hay una explosión de sensaciones y una maximización de los sentidos y el secreto esta en escuchar tu corazón y tus sentidos sin permitir que los prejuicios opinen o intervengan, sin restricciones, sin temores. Los expertos en enología coinciden en lo mismo: la clave es la armonía y el equilibrio: “El vino debe realzar el sabor del plato". Y si bien es cierto que hay miles de estudios que nos indican como unas cepas u otras activan nuestras papilas para ciertos platos, lo importante es sentir y escuchar los sabores en tu boca.

Igual que en el amor, los dos se deben potenciar entre sí, y deben realzar las cualidades del otro mutuamente. Cada vez que tomes una copa de Cabernet, Merlot, Malbec, Chardonnay, solo debes permitir que este precioso liquido acaricie tus papilas gustativas y así con el tiempo descubrirás, como en el amor, cual es el mejor para ti.